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La Coctelera

EL ORACULO


CARMORHAR
A todos de alguna manera nos interesa saber lo que el futuro nos puede deparar, como los resultados de aquellas acciones que son trascedentes en nuestra vida. Este interés no solo es propio del siglo XXI, desde miles de años el ser humano ha estado interesado en la adivinación, especilamente en todo aquello que involucra consultar el oraculo.
A fin de aclarar lo que ello involucra se redacta este artículo, en donde se manifiesta, como otros lo han expuesto, queun Oráculo no da instrucciones acerca de qué hacer, ni realiza predicciones de eventos futuros. Un Oráculo dirige tu atención hacia esos miedos y motivaciones ocultos que formarán tu futuro por su desapercibida presencia durante cada momento presente. Una vez vistos y reconocidos, estos elementos se absorben en el reino de la opción. Los oráculos no nos absuelven de la responsabilidad de seleccionar tu futuro, sino que dirigen tu atención hacia esas opciones internas que pueden ser los elementos más importantes que determinen ese futuro.
losarcanos.com, nos indican que el Oráculo funciona como llave maestra, capaz de abrir las puertas más inaccesibles o clausuradas por nuestras vivencias.
Los oráculos nos indican una guía, un mapa, una forma de actuar según la posición de los astros, los arcanos misterios, las runas o cualquier otro sistema similar que entre en el mundo astral y de lo oculto, pero nunca indican una sentencia final y fanatizarse con una respuesta impide desarrollar la intuición.
Recuerde que toma tiempo familiarizarse con el procedimiento pero una vez que lo aprenda verá los resultados

Wikipedia, agrega, , que un oráculo es una respuesta que supuestamente da una deidad por medio de sacerdotes, o de la Pitia o Pitonisa griega y romana, o la Sibila o incluso a través de interpretaciones de señales físicas (tintineo de campanillas, por ejemplo), o de interpretaciones de símbolos sobre piedras, como las Runas, o de interpretaciones de símbolos sobre cartas, como el Tarot, o de sacrificios de animales. Por extensión, se llama oráculo al propio lugar en que se hace la consulta y se recibe la respuesta (el oráculo). Existen varios de estos lugares, que fueron muy importantes en la Antigüedad, todos ellos pertenecientes al mundo griego. Los romanos asimilaron y heredaron los oráculos griegos, creando además los suyos propios como aquel de la Sibila de Cumas.
Se nos recuerda, que los oraculos de los griegos fueron:

  • Oráculo de Delfos en Grecia, en la falda del monte Parnaso. El santuario del dios Apolo fue desde muy antiguo un importante centro de culto. El oráculo se recibía a través de una mujer que llamaban pitia o pitonisa, en estado de éxtasis frenético.
  • Oráculo de Dádimo en la costa de Asia Menor.
  • Oráculo de Dódona en Epiro, Grecia. El recinto sagrado se hallaba en las montañas, al sur del lago Pamboris. El oráculo estaba situado en un roble sagrado que hacía también las veces de palomar.
  • Oráculo de Olimpia en la ciudad griega de Olimpia, en Elis, en el Peloponeso oriental. Era famoso el santuario de Zeus.
  • Oráculo de Delos, isla griega situada en el mar Egeo y considerada por los antiguos como el centro de todas ellas
  • Uno de losa famosos Oraculos fue el de Delfos
    El oráculo de Delfos fue un gran recinto sagrado dedicado principalmente al dios Apolo que tenía en el centro su gran templo, al que acudían los griegos para preguntar a los dioses sobre cuestiones inquietantes. Situado en Grecia, en el emplazamiento de lo que fue la antigua ciudad llamada Delfos (que hoy ya no existe), al pie del monte Parnaso, en medio de las montañas de la Fócida, a 700 m sobre el nivel del mar y a 9,5 km de distancia del golfo de Corinto.
    De las rocas de la montaña brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas desde muy antiguo era la fuente de Castalia, rodeada de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo. La leyenda y la mitología cuentan que en el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían algunas divinidades, diosas menores del canto, la poesía, llamadas musas junto con las ninfas de las fuentes, llamadas náyades. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban.
    El oráculo de Delfos influyó en gran manera en la colonización de las costas del sur de Italia y de Sicilia. Llegó a ser el centro religioso del mundo helénico.
    La Fócida o Focia es una antigua región del centro de Grecia atravesada por el gran macizo del monte Parnaso. En época de la Grecia clásica una parte de esta región, la que está situada al pie de dicho monte, tenía el topónimo de Pyto (o Pito), en griego Πυθω. Este lugar es el conocido como Delfos, es decir, Pyto y Delfos son sinónimos.
    El puerto de Itea era la puerta al mar más cercana a Delfos.
    El nombre de Pito fue tomado de la serpiente Pitón (Πυθων) que vivía en una cueva de estos parajes y a la que el dios Apolo dio muerte para apoderarse de su sabiduría y ser él quien presidiera el oráculo. La mitología cuenta que después de dar muerte a la serpiente, Apolo guardó sus cenizas en un sarcófago y fundó en su honor unos juegos fúnebres que se llamaron Juegos Píticos. Más tarde corrió la leyenda de que ese sarcófago se hallaba enterrado debajo del ónfalos, piedra cuyo nombre significa "ombligo del mundo", en el templo de Apolo en Delfos. De este nombre derivó el de Pitia o Pitonisa (Πυθια), nombre que se le fue dando a las mujeres que interpretaban las respuestas, es decir el oráculo. Al templo de Apolo se le llamaba también Pition (Πυθιoν) y al mismo Apolo en Delfos se le llamó Apolo Pitio.

    ELeLLA DE MIGUEL SERRANO

    Miguel Serrano: ELELLA. Libro del Amor Mágico (Buenos Aires, 1973) (Libros de Lance - Religión y Paraciencias)
    CARMORHAR
    Miguel Serrano es sin duda alguna un personaje muy contravertido en Chile, especialmente por aquellos que no comparten con sus ideas, pensamientos, especialmente cuando ha hecho denuncia en sus obras de algunos tópicos que critican seriamente al sistema, no solo a nivel nacional, sino internacional.
    A ello se agrega su plenaidentificación con el Nazismo, identificandose con el Hitlerismo.
    lSe sabe como lo reseña tormfront.org/forum/showthread.php/ Miguel Serrano es uno de los escritores y diplomáticos más relevantes de la historia de Chile. Nacido en 1917 en Santa Lucía, Chile, fue testigo de las revoluciones fascista y nacionalsocialista, así como de la Segunda Guerra Mundial.
    Encabezó la representación política de su país, al frente de las embajadas de Chile en la India, Yugoslavia y Austria, y en la actualidad es uno de los mayores ideólogos del movimiento neonazi en todo el mundo. Es de sobra conocida su íntima amistad con el actual Dalai-Lama y con personalidades ya fallecidas como los escritores Hermann Hesse y Carl Jung, el poeta Ezra Pound y el general de las Waffen SS León Degrelle. No pocos prejuicios envuelven la figura de Miguel Serrano. De porte distinguido y penetrantes ojos azules, mantiene, absolutamente intacta, su incondicional adhesión al nazismo, asumida hace ya casi seis décadas. Esto, junto a sus intrincadas teorías esotéricas -donde misticismo, magia y realidad confunden sus límites- y una original interpretación de la historia, lo han convertido en todo un personaje: polémico en sus opiniones, atípico como escritor.
    Descendiente de una tradicional familia chilena, entre cuyos antepasados se cuentan arzobispos, religiosas y hasta una santa, Miguel Serrano Fernández -sobrino, a la vez, de Vicente Huidobro- asumió su propio camino en busca y defensa del Yo, una lucha por la "individualización", a la manera propuesta por Jung.
    Ferviente defensor de su país y del territorio chileno -del cual dice extraer toda su fuerza- se desempeñó durante dos décadas como embajador: entre 1953 y 1962 en India; los tres años siguientes en Yugoslavia, y hasta 1970 en Austria. Diez años en Suiza le permitieron ahondar en sus conocimientos y reflexiones.
    Serrano es un "nazista" declarado y convencido. Según sus propias declaraciones, la "masacre del Seguro Obrero", vergonzoso y horrendo crímen ocurrido en Chile en 1938, en el que medio centener de "nazistas" (como se llama en Chile a los hitlerianos) fueron ejecutados por fuerzas policiales, le hizo inclinarse por el nacionalsocialismo. Su fidelidad al hitlerismo se ha mantenido siempre, como si fuera suyo el lema de las SS "Mi Honor se llama Fidelidad". En su casa de Chile tiene una bandera nazi, un retrato de Hitler y una espada.

    Desde luego, dentros de sus escxritos hay libros sumamente interesantes desde el punto de vista de lo espiritual, lo místico, que es mi interés,
    Al respecto, está su obra EleLLa, muy interesante pos su contenido, la visión de Serrano en esa dimensión espiritual, nos porporciona descontexto blogspot.com un fragmento que transcribimos a fin de que el lector que no conce a Serrano se compenetre con sus inquietudes, aportaciones que nos ha legado.
    La sintió aproximarse, aun lejos; percibió el movimiento de sus manos al desprenderse de su pecho, el suspiro doliente de la dormida en su tumba de piedra, en la raíz del monte. La escuchó levantarse, para venir con sus pasos quedos por los pasillos en penumbra, acercándose a las fogatas, despertando el fuego de los aposentos, y los suspiros de los caballeros y centinelas que percibían también sus pasos. Sintió su atmósfera helada, su presencia de sonámbula. A medida que ella se acercaba al bosque, a su caverna. Un temblor ascendente la envolvía, una parálisis difícil de vencer. Y fue de este modo como la vio llegar.

    Le miró sin verle. Dejó caer su veste, con lentitud. Primero fueron sus hombros, luego el pecho, el vientre, hasta quedar desnuda, vibrando y con la sonrisa triunfante del rostro de la Madre al fondo de la edad de los glaciares.

    El caballero, sin moverse, con un temor sobrenatural, contemplaba el cuerpo desnudo de su Señora, repitiendo todo el tiempo una sola palabra. Del cuerpo se desprendía una sustancia impalpable, que se le comunicaba.

    Sin palabras, ella le revelaba parte del misterio.
    A Miguel Serrano se le debe leer dentro de lo que su inquietud espiritual manifiesta, especialmente cuando se integró en la India como embajador de chile y se adentró en las enseñanzas hindues .
    Se sugiere leer

  • Las visitas de la Reina de Saba. 1960.
  • Los misterios. 1960.
  • La serpiente del paraíso. 1963.
  • El círculo hermético. De Hermann Hesse a Carl Gustav Jung. 1965.
  • La flor inexistente. 1969.
  • ELIZABETH KÜBLER-ROSS. LA CASUALIDAD NO EXISTE


    Elizabeth Kubler Rosss
    CARMORHAR
    Todos los interesados en las experiencias cercanas a la muerte deben haber ler´do las obras de Elizabeth Kubler Ross, que como lo señlaa Wikipedia,
    Se licenció en medicina en la Universität Zürich en 1957 y en 1958 se mudó a Nueva York, donde continuó sus investigaciones
    Empezó como residente con pacientes a punto de morir y más tarde fue dando conferencias sobre el tratamiento de moribundos. Toda su obra versa sobre la muerte y el acto de morir y va describiendo diferentes fases del enfermo según va llegando su muerte (modelo Kübler-Ross: negación, ira, regateo, depresión y aceptación)
    No participó en el movimiento de cuidados paliativos, aunque sus compañeros la animaran. Se graduó en psiquiatría en la University of Colorado en 1963 y recibió 23 doctorados honoríficos.
    Elisabeth ayudó a muchos familiares a encajar su pérdida, a saber cómo enfrentarse a la muerte de un ser querido, les explicó cómo apoyar al moribundo, lo que debía hacerse en esos difíciles momentos y lo que debía evitarse. Bajo su tutela se crearon fundaciones y movimientos ciudadanos que reclamaban el derecho a una muerte digna. Y comenzaron a publicarse libros, gracias a los cuales miles de familias recibieron consuelo.
    En sus últimos años se interesó por la experiencia cercana a la muerte, las experiencias extracorporales y los médiums, lo que fue bastante escandaloso y conllevó ataques en sus centros.
    Sufrió varios ataques de apoplejía en 1995 que le paralizaron el lado izquierdo, en una entrevista de 2002 con The Arizona Republic, decía que estaba preparada para morir.
    Tras su muerte, para muchos sin duda alguna en el mundo del pensamiento alternativo perdió una de sus voces más firmes y valientes.
    Kübler-Ross, incansable trabajadora en el campo de la tanatología y del acompañar a personas que se enfrentaban al proceso del tránsito, empezó a estudiar de manera sistemática la posibilidad de la supervivencia de la consciencia, así como el encuentro con familiares ya difuntos en las postrimerías de la vida, después de una experiencia 'transpersonal' en la que ella misma validó la posibilidad de que la consciencia y el mundo, tal y como se lo había descrito la ciencia médica occidental, no estuvieran encerrados en los límites de un universo mecanicista. De ello surgieron varios informes que dejaban por sentado que la consciencia de la persona que muere sobrevive a final físico, y por encima de todo, dejaba claro la importancia de perder el miedo a este momento, así como la conveniencia de abrirse a la necesidad de que los familiares cercanos a la persona que termina su vida compartan con ella, de forma abierta y aceptante, este momento.

    El libro de Kübler-Ross, más humano que el de Moody y menos psiconáutico, más terrenal y 'científico' y menos espectacular, introdujo de forma honesta la capital importancia que tiene la figura de la persona que acompaña a al enfermo terminal, y la relevancia de que este encuentre un apoyo tranquilizador a este difícil momento, recibiendo información y a la vez pudiéndola compartir con otros. En definitiva, el aceptar el hecho de la muerte, el poder despedirse y cerrar asuntos pendientes con personas próximas, el compartir conocimientos de la posibilidad de la supervivencia de la consciencia, y sobretodo, el poder explicar las experiencias numinosas y trascendentes que pueden acontecer durante los últimos momentos y primeros instantes del proceso del tránsito. Y todo esto sin necesidad de circunscribir a la persona en un marco religioso u otro en concreto.

    Sobre ella nos aporta, aportamillenio.wordpress.com/, que durante años comenta Kubler Ross, me ha perseguido la mala reputación. La verdad es que me han acosado personas que me consideran la Señora de la Muerte y del Morir. Creen que el haber dedicado más de tres decenios a investigar la muerte y la vida después de la muerte me convierte en experta en el tema. Yo creo que se equivocan.La única realidad incontrovertible de mi trabajo es la importancia de la vida.Siempre digo que la muerte puede ser una de las más grandiosas experiencias de la vida. Si se vive bien cada día, entonces no hay nada que temer.Tal vez éste, que sin duda será mi último libro, aclare esta idea. Es posible que plantee nuevas preguntas e incluso proporcione las respuestas.Desde donde estoy sentada en estos momentos, en la sala de estar llena de flores de mi casa en Scottsdale (Arizona), contemplo mis 70 años de vida y los considero extraordinarios. Cuando era niña, en Suiza, jamás, ni en mis sueños más locos —y eran realmente muy locos—, habría pronosticado que llegaría a ser la famosa autora de Sobre la muerte y los moribundos, una obra cuya exploración del último tránsito de la vida me situó en el centro de una polémica médica y teológica. Jamás me habría imaginado que después me pasaría el resto de la vida explicando que la muerte no existe.Según la idea de mis padres, yo tendría que haber sido una simpática y devota ama de casa suiza. Pero acabé siendo una tozuda psiquiatra, escritora y conferenciante del suroeste de Estados Unidos, que se comunica con espíritus de un mundo que creo es mucho más acogedor, amable y perfecto que el nuestro. Creo que la medicina moderna se ha convertido en una especie de profeta que ofrece una vida sin dolor. Eso es una tontería. Lo único que a mi juicio sana verdaderamente es el amor incondicional.Algunas de mis opiniones son muy poco ortodoxas. Por ejemplo, durante los últimos años he sufrido vanas embolias, entre ellas una de poca importancia justo después de la Navidad de 1996. Mis médicos me aconsejaron, y después me suplicaron, que dejara el tabaco, el café y los chocolates. Pero yo continúo dándome esos pequeños gustos. ¿Por qué no? Es mi vida.Así es como siempre he vivido. Si soy tozuda e independiente, si estoy apegada a mis costumbres, si estoy un poco desequilibrada, ¿qué más da? Así soy yo.De hecho, las piezas que componen mi existencia no parecen ensamblarse bien. Pero mis experiencias me han enseñado que no existen las casualidades en la vida. Las cosas que me ocurrieron tenían que ocurrir.Estaba destinada a trabajar con enfermos moribundos. Tuve que hacerlo cuando me encontré con mi primer paciente de sida. Me sentí llamada a viajar unos 200.000 kilómetros al año para dirigir seminarios que ayudaban a las personas a hacer frente a los aspectos más dolorosos de la vida, la muerte y la transición entre ambas. Más adelante me sentí impulsada a comprar una granja de 120 hectáreas en Virginia, donde construí mi propio centro de curación e hice planes para adoptar a bebés infectados por el sida. Aunque todavía me duele reconocerlo, comprendo que estaba destinada a ser arrancada de ese lugar idílico.En 1985, después de anunciar mi intención de adoptar a bebés infectados por el sida, me convertí en la persona más despreciada de todo el valle Shenandoah, y aunque pronto renuncié a mis planes, un grupo de hombres estuvo haciendo todo lo posible, excepto matarme, para obligarme a marcharme. Disparaban hacia las ventanas de mi casa y mataban a tiros a mis animales. Me enviaban mensajes amenazadores que me hicieron desagradable y peligrosa la vida en ese precioso paraje. Pero aquél era mi hogar, y obstinadamente me negué a hacer las maletas.Viví casi diez años en la granja de Head Waters en Virginia. La granja era justo lo que había soñado, y para hacerla realidad invertí en ella todo el dinero ganado con los libros y conferencias. Construí mi casa, una cabaña cercana y una alquería. Construí también un centro de curación donde daba seminarios, reduciendo así el tiempo dedicado a mi ajetreado programa de viajes. Tenía el proyecto de adoptar a bebés infectados por el sida, para que disfrutaran de los años de vida que les quedaran, los que fueran, en plena naturaleza.La vida sencilla de la granja lo era todo para mí. Nada me relajaba más después de un largo trayecto en avión que llegar al serpenteante camino que subía hasta mi casa. El silencio de la noche era más sedante que un somnífero. Por la mañana me despertaba la sinfonía que componían vacas, caballos, pollos, cerdos, asnos, hablando cada uno en su lengua. Su bullicio era la forma de darme la bienvenida. Los campos se extendían hasta donde alcanzaba mi vista, brillantes con el rocío recién caído. Los viejos árboles me ofrecían su silenciosa sabiduría.Allí se trabajaba de verdad. El contacto con la tierra, el agua y el sol, que son la materia de la vida, me dejó las manos mugrientas.Mi vida.Mi alma estaba allí.Entonces, el 6 de octubre de 1994 me incendiaron la casa.Se quemó toda entera, hasta el suelo, y fue una pérdida total para mí. El fuego destruyó todos mis papeles. Todo lo que poseía se transformó en cenizas.Atravesaba a toda prisa el aeropuerto de Baltimore a fin de coger un avión para llegar a casa cuando me enteré de que ésta estaba en llamas. El amigo que me lo dijo me suplicó que no fuera allí todavía. Pero toda mi vida me habían dicho que no estudiara medicina, que no hablara con pacientes moribundos, que no creara un hospital para enfermos de sida en la cárcel, y cada vez, obstinadamente, yo había hecho lo que me parecía correcto y no lo que se esperaba que hiciera. Esa vez no sería diferente.Todo el mundo sufre contratiempos en la vida. Cuanto más numerosos son más aprendemos y maduramos.El viaje en avión fue rápido. Muy pronto ya estaba en el asiento de atrás del coche de un amigo que conducía a toda velocidad por los oscuros caminos rurales. Desde varios kilómetros de distancia distinguí nubes de humo y lenguas de fuego que se perfilaban contra un cielo totalmente negro. Era evidente que se trataba de un gran incendio. Cuando ya estábamos más cerca, la casa, o lo que quedaba de ella, casi no se veía entre las llamas. Aquélla era una escena digna del infierno. Los bomberos dijeron que jamás habían visto algo semejante. Debido al intenso calor no pudieron acercarse a la casa hasta la mañana siguiente.Esa primera noche busqué refugio en la alquería, que no se hallaba lejos de la casa y estaba habilitada para acoger a mis invitados. Me preparé una taza de café, encendí un cigarrillo y me puse a pensar en la tremenda pérdida que representaban para mí los objetos carbonizados en ese horno ardiente que en otro tiempo fuera mi casa. Era algo aniquilador, pasmoso, incomprensible. Entre lo que había perdido estaban los diarios que llevaba mi padre desde que yo era niña, mis papeles y diarios personales, unos 20.000 historiales de casos relativos a mis estudios sobre la vida después de la muerte, mi colección de objetos de arte de los indios norteamericanos, fotografías, ropa, todo.Durante 24 horas permanecí en estado de conmoción. No sabía cómo reaccionar, si llorar, gritar, levantar los puños contra Dios, o simplemente quedarme con la boca abierta ante la férrea intromisión del destino. La adversidad sólo nos hace más fuertes. Siempre me preguntan cómo es la muerte. Contesto que es maravillosa. Es lo más fácil que vamos a hacer jamás.La vida es ardua. La vida es una lucha. La vida es como ir a la escuela; recibimos muchas lecciones. Cuanto más aprendemos, más difíciles se ponen las lecciones.Aquélla era una de esas ocasiones, una de las lecciones. Dado que no servía de nada negar la pérdida, la acepté. ¿Qué otra cosa podía hacer? En todo caso, era sólo un montón de objetos materiales, y por muy importante o sentimental que fuera su significado, no eran nada comparados con el valor de la vida. Yo estaba ilesa, mis dos hijos, Kenneth y Barbara, ambos adultos, estaban vivos. Unos estúpidos habían logrado quemarme la casa y todo lo que había dentro, pero no podían destruirme a mí.Cuando se aprende la lección, el dolor desaparece.Esta vida mía, que comenzara a muchos miles de kilómetros, ha sido muchas cosas, pero jamás fácil. Esto es una realidad, no una queja. He aprendido que no hay dicha sin contratiempos. No hay placer sin dolor. ¿Conoceríamos el goce de la paz sin la angustia de la guerra? Si no fuera por el sida, ¿nos daríamos cuenta de que el mundo está en peligro? Si no fuera por la muerte, ¿valoraríamos la vida? Si no fuera por el odio, ¿sabríamos que el objetivo último es el amor?Me gusta decir que “Si cubriéramos los desfiladeros para protegerlos de los vendavales, jamás veríamos la belleza de sus formas”.Reconozco que esa noche de octubre de hace dos años fue una de esas ocasiones en que es difícil encontrar la belleza. Pero en el transcurso de mi vida había estado en encrucijadas similares, escudriñando el horizonte en busca de algo casi imposible de ver. En esos momentos uno puede quedarse en la negatividad y buscar a quién culpar, o puede elegir sanar y continuar amando. Puesto que creo que la única finalidad de la existencia es madurar, no me costó escoger la alternativa.Así pues, a los pocos días del incendio fui a la ciudad, me compré una muda de ropa y me preparé para afrontar cualquier cosa que pudiera ocurrir a continuación.En cierto modo, ésa es la historia de mi vida.

    SANSARA RUEDA DE LA VIDA

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    CAMORHART

    Según las enseñanzas de Oriente todo pasamos por la rueda de la vida del sansara.Para el budismo el Sansara no tiene ni principio ni fin. Estamos atrapados en él hasta que ganemos la Iluminación. Sin embargo, algunas escuelas del budismo dicen que cuando ganemos la Iluminación entenderemos que el Samsara y el Nirvana son todo lo mismo
    Se señala, que la palabra
    Sansarsa es originalmente un término budista.
    Normalmente Sansara se considera el opuesto de Nirvana. Es el estado de no-iluminación en el cual vivimos. La existencia mundana.
    La segunda parte de la palabra “sara” significa “ir”, “seguir” o “mover” y el prefijo “San-“ implica algo que es “lo mismo”, “junto a”, “conjunto” o “totalidad”. Esto tiene referencia a que Samsara se considera una ronda interminable de trasmigración – de nacer, morir y volver a nacer.

    Sansara también se califica como un estado de “auto-engaño”o ignorancia de la realidad de las cosas. En particular ignoramos (en ambas acepciones del verbo ignorar) que el mundo es insatisfactorio, perecedero e insustancial.
    Según el budismo el Sansara no tiene ni principio ni fin. Estamos atrapados en él hasta que ganemos la Iluminación. Sin embargo, algunas escuelas del budismo dicen que cuando ganemos la Iluminación entenderemos que el Samsara y el Nirvana son todo lo mismo.

    No obstante, al comienzo del sendero tenemos que ver el Samsara como un estado del cual necesitamos liberarnos para alcanzar el Nirvana.

    El Dr. C. George Boeree de la Shippensburg University, comenta, que el Samsara es este mundo lleno de dolor y tristeza tal como lo conocemos. Todos los seres de este mundo están sujetos a la ley del karma. Karma significa acto volitivo, es decir, algo que uno hace, dice o piensa y que de hecho está bajo su control. Todos los actos de este tipo tienen consecuencias morales llamadas vipaka, que significa fruto. En el Budismo tradicional, estas consecuencias pueden ocurrir en esta vida o en una vida futura.

    La mayoría de los Budistas creen en el renacimiento. Para muchos, el renacimiento no es diferente de la creencia de los Hinduistas, por ejemplo, en la reencarnación o en la transmigración de las almas (pasar del viejo cuerpo que muere a uno que acaba de nacer o de ser concebido). Con un poco más de precisión, sin embargo, el renacimiento no es más que la transmisión del propio karma. Buda lo comparaba con la llama que pasa de una vela a otra. Así pues, la idea de un alma inmortal, de una personalidad continua, no es de ningún modo una parte del concepto del renacimiento.

    El renacimiento y otros conceptos similares no forman parte de la mayoría de las culturas occidentales, así que muchos budistas occidentales y algunos budistas de oriente, toman el renacimiento como una metáfora, más que literalmente. El Budismo nunca ha sido una religión anclada en lo literal, así que esto no es ningún tabú. De hecho, Buda evita a menudo discutir la realidad de una u otra idea metafísica como irrelevante para la práctica del Dharma

    /tantriconepali.galeon.com para el Budismo, nuestra vida en este planeta es simplemente para mejorar nuestra condición personal y desligarnos del ciclo continuo de los renacimientos que nos impone el karma. La Rueda de la Vida está compuesta de 4 círculos concéntricos y muestra las causas reales del sufrimiento, no de una forma pesimista, sino ofreciendo la posibilidad de redención a nuestra efímera existencia.
    El círculo central, en su nivel más bajo, representa a 3 animales enlazados en un ciclo sin fin, un cerdo, una serpiente y un gallo, cada uno surgiendo del otro a modo de danza macabra. Estos 3 animales son los símbolos de los llamadas los "3 venenos" porque son la fuente de nuestros males que nos corroen por dentro. El gallo, del que nace la serpiente, representa la codicia, la avaricia, la vanidad o la lujuria junto con la sensación posterior de culpa, miedo o pánico cuando surge una contrariedad o se produce una pérdida.

    La serpiente representa la natural tendencia a la agresión, nuestro instinto íntimo de egoísmo. Cuando no conseguimos lo que deseamos o vemos amenazado algún bien que nos pertenece, por naturaleza reaccionamos agresivamente. Estas situaciones en principio desfavorables nos brindan una excelente oportunidad para ejercitarnos en el autocontrol y en la práctica de la compasión.


    SIMPLEMENTE MASONERIA


    CARMORHART
    Es sabido y ha si se manifiesta, que la Francmasonería o masonería es una institución de carácter iniciático, filantrópico y filosófico, fundada en el sentimiento de fraternidad. Tiene como objetivo la búsqueda de la verdad y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social. Los masones, tanto hombres como mujeres, se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada "Gran Logia", "Gran Oriente" o "Gran Priorato"
    Una de las leyendas más importantes de la Francmasonería atribuye a Hiram Abif, mítico arquitecto del Templo de Salomón en Jerusalén, la fundación de la orden masónica. Algunos textos retrotraen el origen de la masonería a épocas de aún mayor antigüedad, llegando a considerar como fundadores a distintas figuras bíblicas como Tubalcaín, Moisés, Noé o el mismísimo Adán. Más realistas, pero todavía en el ámbito de lo mítico o de lo pseudohistórico, diversos autores han atribuido este origen a los constructores de las pirámides en el antiguo Egipto, a los Collegia Fabrorum romanos, a la orden de los Templarios, la de los Rosacruces o a los humanistas del Renacimiento.
    Desde hace mucho tiempo la Masonería ha desempeñado su rol en pro de contar con hermanos, hombres de buenas costumbre, que han desempeñado roles muy significativos en la vida económica, política, tecnológica, cultural musical en este plano físico.
    La acción de la Masonería se refleja en numerosas obras de bien público, cuya creación u organización ha sido inspirada por miembros de la Orden Masónica, y en numerosas leyes como la abolición de la esclavitud; Himno Nacional y símbolos patrios; votación directa; matrimonio civil; cementerios laicos; educación pública, gratuita y obligatoria; separación de la Iglesia del Estado; libertad de cultos, voto femenino y muchas otras de carácter cultural y en apoyo del bienestar y la defensa del patrimonio y la soberanía nacionales.
    granlogia.org.ve/ señala, que la Francmasonería es una institución universal, esencialmente ética, filosófica e iniciática, cuya estructura fundamental la constituye un sistema educativo, tradicional y simbólico. Se ingresa a ella por medio de la Iniciación. Fundada en el sentimiento de la Fraternidad, constituye el centro de unión para los hombres de espíritu libre de todas las razas, nacionalidades y credos.
    Como institución docente tiene por objeto el perfeccionamiento del hombre en el medio en que vive y convive y de la humanidad. Promueve entre sus adeptos la búsqueda incesante de la verdad, el conocimiento de sí mismo y del hombre, para alcanzar la fraternidad universal del género humano. A través de sus miembros proyecta sobre la sociedad humana la acción bienhechora de los valores e ideales que sustenta
    Exalta la virtud de la tolerancia y rechaza toda afirmación dogmática y todo fanatismo. Aleja de sus templos o talleres las discusiones de política partidista y de todo sectarismo religioso.
    Propugna los postulados de Libertad, Igualdad y Fraternidad y, en consecuencia, promueve la justicia social, combate los privilegios y la intolerancia.
    Se agrega, que la Francmasonería no acepta distinciones de raza, color, religión ni nacionalidad.
    Siendo una organización fraternal, la Francmasonería le proporciona a sus miembros la oportunidad de encontrarse y disfrutar de la compañía de amigos que comparten los mismos ideales, dentro de un espíritu de benevolencia y tolerancia, guiados por los principios éticos más elevados. La Masonería es personal en sus ceremonias privadas. Sus rituales dan expresión dramática a una filosofía de la vida basada en la más estricta moral.
    La Orden incita a cada uno de sus miembros a la autosuperación mediante el estudio y la práctica de las virtudes. Las herramientas del masón operativo, como ser el nivel, el mazo, el cincel, la escuadra y el compás, son empleados en forma simbólica para enseñar los principios fundamentales del amor fraternal, la caridad, la justicia, la equidad y la honestidad que los Masones deben practicar en sus vidas diarias. La fraternidad masónica no oculta su existencia, propósitos, ideales ni principios. Los Templos Masónicos ostentan casi siempre el emblema universal de la Masonería, la escuadra y el compás semiabiertos, entrelazados. También muchos Hermanos llevan la insignia masónica en la solapa o en un anillo.
    El Gran Arquitecto del Universo, expresado habitualmente con el acrónimo GADU, es un símbolo tradicional en masonería cuyo contenido, interpretación y relevancia varían según la corriente masónica de que se trate.
    Para la corriente que generalmente se denomina regular, el GADU representa al Ser Supremo, un principio masónico cuya creencia e invocación en la práctica del rito son imprescindibles. Para la corriente que suele denominarse liberal o adogmática, establecer la condición de la creencia en un Ser Supremo supone limitar la libertad de conciencia de sus miembros, por lo que ni la creencia en el GADU ni su invocación son preceptivas.
    Los masones, como individuos, son en todo caso libres de darle el contenido que mejor se ajuste a sus creencias. Como todos los símbolos, proporciona un marco, pero su interpretación concreta corresponde a cada cual.
    Muchos francmasones consideran que el símbolo GADU es igual al Dios creador que determina a su voluntad los planes de la existencia. Para otros muchos simboliza la idea de un Principio Creador que está en el origen del Universo, cuya naturaleza es indefinible. Hay por último masones que, prescindiendo de cualquier enfoque trascendente, identifican al GADU con la sublimación del ideal masónico o que lo interpretan desde una perspectiva panteísta o naturalista.
    En la masonería, la palabra rito en Masonería tiene dos sentidos diferentes, según se escriba con mayúscula o minúscula. Se designa Rito a una rama particular de la Francmasonería, de la misma forma que dentro de la Iglesia hay diversos Ritos, como el Rito Maronita, el Rito Copto, el Rito Latino..., etc. De esta forma se podría definir el Rito como una presentación particular de la Francmasonería cuyo carácter se distingue del de los otros Ritos por la forma. Entre los muchos Ritos que existen en Masonería se pueden señalar el Rito Escocés Rectificado, el Rito de Emulación, el Rito de Perfección, el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el Rito de Misraim, el Rito de York, el Rito Francés, el Rito Sueco, etc., etc. Tagón ha recopilado hasta 52 Ritos diferentes. Sin embargo, el número de Ritos es mucho mayor, ya que solamente en el Diccionario Universal de la Francmasonería, de Daniel Ligou, hay recogidos nada menos que 154 Ritos masónicos